La dòna que donava l'esquena a la Mar (paràbola)

LA MUJER QUE DABA LA ESPALDA AL MAR (parábola)
Alguna vez estaba una bella mujer, sentada en la arena, y mirando a los cielos decía:
¿Dónde está el mar? No veo sino arena.
¿Dónde están las olas, y los peces y las algas marinas y las conchas que pueda poner en mi oído para escuchar los dulces cantos del mar?
¿Dónde está todo eso, dónde las riquezas? ¿Dónde el agua, donde la sal?
Pues estoy sentada en una playa y no veo mas que arena.......
Entonces el Padre, desde el cielo le contestó:
- Estás sentada hija mía, tan cerca, tan cerca, tan cerca del mar, sólo tienes que voltearte, pues haz elegido sentarte, dando la espalda al mar.
¿Cómo pretendes ver agua? ¿Cómo pretendes ver riquezas marinas? Si has elegido sentarte muy cerca, pero dando la espalda a las riquezas marinas.
Te entrego las riquezas marinas, te entrego las olas y los peces, te entrego el agua y la sal.
Pero no me pidas que también te cargue y te voltee para que los veas.
Algo haz de hacer en este plano físico, y yo he de encargarme de seguir poniendo para ti, más riquezas, y riquezas marinas, mas mueve tu cuerpo y encuéntralas con tus ojos.
Y no me pidas más que también te cargue y te voltee para verlas.
Es mi infinito amor el que te habla en tu tan pedido Mensaje,
y es mi infinito amor quien te reclama y te pide que me esperes en amor y acojas el Mensaje,
y no te quejes ni te duelas, de ser oídos cuando yo soy garganta,
y no te quejes ni te duelas de no encontrar el mar, cuando te sientas dando la espalda a él......
Que sigan siendo vertidas para ti las riquezas, y que mi amor infinito te llame, para que te voltees y pongas tus ojos en las riquezas que he obsequiado para ti.
Sion Torres. Naturòpata i professora de Kundalini Ioga a Fang i Aram.